Tú, Señor, eres bueno y perdonador;
grande es tu amor por todos los que te invocan.
Presta oído, Señor, a mi oración;
atiende a la voz de mi clamor.
En el día de mi angustia te invoco,
porque tú me respondes. Salmos 86:5-7
El hermano de condición humilde debe sentirse *orgulloso de su alta dignidad, y el rico, de su humilde condición. El rico pasará como la flor del campo. El
sol, cuando sale, seca la planta con su calor abrasador. A ésta se le
cae la flor y pierde su belleza. Así se marchitará también el rico en
todas sus empresas.






>[Tesoros en el cielo ] [(Lc. 12.32-34) ] No os hagáis
tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde
ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la
polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.
Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
Mateo 6:19-21 RVR1960
Dijo Jesús a sus discípulos: Imposible es que no vengan tropiezos; mas !!ay de aquel por quien vienen!